
La Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) capacitó a 163 profesionales de la salud y estudiantes de instituciones públicas y privadas para fortalecer las competencias técnicas en la prevención, detección oportuna y atención del cáncer de cuello uterino, una de las principales causas de enfermedad y muerte entre las mujeres cuando no se identifica y trata a tiempo.
La jornada académica reunió a personal del Centro Médico Nacional Siglo XXI, IMSS Ordinario, ISSSTE, IMSS Bienestar, así como al Instituto de Estudios Superiores Elise Freinet, Intermédica, Hospital del Niño DIF Hidalgo, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y Universidad La Salle Pachuca, fortaleciendo el trabajo coordinado entre instituciones para mejorar la calidad de la atención que reciben las mujeres hidalguenses.
Durante su mensaje inaugural, la secretaria de Salud de Hidalgo, Vanesa Escalante Arroyo, destacó que la actualización permanente del personal sanitario es una herramienta fundamental para fortalecer las acciones preventivas, ampliar la detección oportuna y garantizar el acceso a servicios de calidad.
Asimismo, señaló que la visión de transformación impulsada por el gobernador Julio Menchaca Salazar coloca a la prevención como uno de los ejes prioritarios para proteger la salud de las y los hidalguenses.
La titular de la SSH resaltó que, bajo esta perspectiva, se impulsan estrategias como las Brigadas de la Salud, mediante las cuales se acercan servicios preventivos, acciones de detección oportuna y orientación médica a las comunidades, especialmente en aquellas con mayores barreras de acceso, permitiendo identificar de manera temprana padecimientos que pueden prevenirse o tratarse con éxito.
El cáncer de cuello uterino es una enfermedad prevenible y altamente tratable cuando se fortalecen las acciones de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), el tamizaje y el tratamiento oportuno de lesiones precursoras. Por ello, la capacitación continua del personal de salud resulta fundamental para actualizar conocimientos, homologar criterios técnicos e incorporar prácticas basadas en evidencia científica y derechos humanos.