
En sesión ordinaria, diputados y diputados integrantes de la LXVI Legislatura avalaron con 21 votos a favor, cuatro en contra y cero abstenciones, la minuta que reforma la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de nacionalidad única para el ejercicio de la titularidad de los poderes ejecutivos, federal y locales, enviada por el Poder Legislativo federal.
La legisladora Paloma Barragán Santos (Morena) explicó que la finalidad es exigir que las personas que aspiren a la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México posean únicamente la nacionalidad mexicana.
La diputada Johana Montcerrat Hernández Pérez (PRI) manifestó que su bancada votaría en contra del dictamen al considerar que la defensa de la soberanía nacional no debe sustentarse en la sospecha hacia las personas migrantes mexicanas con doble nacionalidad.
La legisladora María del Rosario Guerrero Martínez (Morena) expresó su respaldo a la reforma y argumentó que, por la relevancia constitucional de estos cargos en la conducción política y administrativa del Estado, la medida busca fortalecer la soberanía, la lealtad institucional y prevenir posibles conflictos de interés.
La diputada Karla Perales Arrieta (MC) sostuvo que contar con una segunda nacionalidad no determina la lealtad hacia México y que esta debe demostrarse mediante las decisiones y el ejercicio de las responsabilidades públicas.
El legislador José María Alejandro Pérez Ramírez (Nueva Alianza) argumentó que estas medidas buscan garantizar la soberanía nacional y que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos mantengan un compromiso exclusivo con México.
El diputado Carlos Alejandro Alcántara Carbajal (MC) señaló que contar con doble nacionalidad no implica tener dos lealtades, por lo que la nacionalidad no debería utilizarse como parámetro para determinar el compromiso con México.
La legisladora Diana Rangel Zúñiga (Morena) sostuvo que las decisiones sobre el futuro de México deben ser tomadas por las y los mexicanos, por encima de diferencias partidistas, bajo el principio de defensa de la soberanía y libre determinación de los pueblos.
La diputada Claudia Lilia Luna Islas (PAN) criticó la falta de consulta a especialistas, organizaciones y comunidades migrantes, en contraste con el proceso de reforma de 1997, que, según expuso, tomó cerca de un año de discusión.
La legisladora Mónica Leanett Reyes Martínez (Nueva Alianza) defendió la necesidad de considerar el contexto internacional al analizar la reforma en materia de nacionalidad, particularmente ante los antecedentes y señalamientos sobre posibles intervenciones de Estados Unidos en otros países y las preocupaciones expresadas respecto a la soberanía de México.
En respuesta, la diputada Claudia Lilia Luna Islas (PAN) defendió a las personas migrantes mexicanas, destacando que muchas dejaron sus hogares y familias en busca de oportunidades y que mantienen un fuerte vínculo con México, sus raíces y el deseo de regresar a su país.
En contestación, la legisladora Diana Rangel Zúñiga (Morena) aclaró que la minuta en discusión no contempla impedir el regreso a México de las personas migrantes, sino establecer requisitos para quienes aspiren a la Presidencia de la República, como ser mexicanos por nacimiento, renunciar a otra nacionalidad antes de solicitar el registro de candidatura y haber residido en el país durante al menos 20 años.
El diputado José Luis Rodríguez Higareda (Morena) consideró que la defensa de la soberanía nacional debe considerar tanto los antecedentes históricos de influencia extranjera como las decisiones de gobiernos mexicanos anteriores.
En respuesta, la legisladora Claudia Lilia Luna Islas (PAN) planteó que, si la preocupación son las acciones de injerencia o los actos contra la patria, deberían establecerse sanciones específicas para esas conductas, en lugar de restringir derechos políticos por la condición de contar con otra nacionalidad.
El diputado Miguel Ángel Moreno Zamora (Morena) defendió la reforma en materia de doble nacionalidad al considerar que busca proteger la nacionalidad y garantizar que quienes ocupen determinados cargos públicos mantengan un vínculo exclusivo con México.
El legislador Carlos Alejandro Alcántara Carbajal (MC) señaló que la reforma en materia de doble nacionalidad se plantea bajo el argumento de garantizar la lealtad hacia México, pero cuestionó que este criterio se aplique a las personas con doble nacionalidad y no a funcionarios o gobernadores señalados por presuntos actos de corrupción o vínculos con actividades ilícitas.
En respuesta, la diputada Claudia Lilia Luna Islas (PAN) hizo referencia a la revocación de visas y a presuntos vínculos de diversos funcionarios con investigaciones en Estados Unidos, planteando que, si el objetivo es hablar de lealtad y soberanía, también deberían revisarse estos señalamientos y exigirse explicaciones a quienes estén involucrados.
La legisladora María del Rosario Guerrero Martínez (Morena) enfatizó que la propuesta no elimina el derecho de las personas a conservar una doble nacionalidad ni les impide participar en la vida política, sino que establece requisitos específicos para determinados cargos públicos.